Supongo que esto de hacer tonterías protege de no pensar, porque está claro que dormir no es tan fácil, y mucho menos tranquila.
Tirar la toalla siempre es el camino más sencillo, pero cuando todas las causas las ves perdidas quizá es lo correcto. No lo sé.
Ando perdida y dando vueltas sobre todos los estados de ánimo existentes en mí, y es que he pasado de persona a montaña rusa de un día para otro.
¿Recuerdos? Muchísimos. Frente a ellos si que está la lucha perdida, me queda resignarme y convivir. Al fin y al cabo, no se me da tan mal eso de adaptarme.
A día de hoy continúo sumergida en una gigantesca duda, y cualquier día esto que llamáis corazón va a volar por los aires.
Necesito una señal que marque el camino a seguir. Algo. Lo que sea. Necesito decidir.
Sonando
sábado, 7 de junio de 2014
jueves, 5 de junio de 2014
Un día más.
Hoy no puedo estudiar. Ni una sala sumergida en el ruido de los libros y bolígrafos cayendo en el escritorio me devuelven la concentración. Dios.
¿Cómo es posible que rodeada de gente tan similar a mí, me sienta tan sola? ¿Cómo?
Aún no estamos ni a la mitad del día y he podido contar trescientos latidos por minuto. A veces tiemblo, y sinceramente, no sé por qué.
Qué miedo. A todo. Qué estado de ánimo tan alto y tan bajo me inunda a todo momento. Qué cansada estoy. Qué cansada estoy...
lunes, 2 de junio de 2014
jueves, 29 de mayo de 2014
¿Dónde queda?
Siempre me ha resultado más
fácil escribirle a la tristeza que a la felicidad. Digamos, que nunca encuentro
palabras suficientes y adecuadas para expresar un momento feliz. Eso no quiere decir que esté escribiendo por
tristeza…o quizá indirectamente sí y no lo acepto. Quién sabe. Realmente hay
muchas cosas hoy día que no sé o no me quedan claras. Como por ejemplo, cambiar
el café por el té en las mañanas, o un vestido por pantalones, una sonrisa por
lágrima, o un mensaje por llamada. Hábitos que cambias, para bien o para mal,
no lo sabes, pero lo haces. Sin un por qué. Ni una razón. Ninguna explicación
que fundamenta la acción. Aunque, ¿dónde queda la razón cuándo se antepone el
corazón? ¿Y dónde queda el corazón cuando se antepone la razón?
…¿Y dónde queda mi corazón,
cuando quiere abrazar a su amor?...
lunes, 26 de mayo de 2014
¿Ana?
- ¿Quién eres tú?
-
- No me preguntes eso...nos conocemos mucho tiempo. ¡Sabes de sobra quién soy!
- Y tú, ¿lo sabes?
- Pues...claro que lo sé. Soy... la misma de siempre. Quizá un poco más mayor, más cansada, más madura que hace un tiempo...pero al fin y al cabo, la misma.
- No. Algo ha cambiado. No te reconozco. Me cuesta creer que sigues siendo tú.
- Vamos...¡Deja estas tonterías! Soy yo, Ana. Los mismos ojos, la misma cara, los mismos hoyuelos. ¡Yo, la de siempre!
- Que no. Es imposible. Mírate. No eres tú. Das pasos en falso continuando contigo misma y haciéndote creer que nada ha cambiado. Que sigues siendo tú. Que cualquier día vas a poder retomar todo lo pasado y cuando te despiertes del sueño vas a toparte con la realidad de que no es así. Sigo sin reconocerte.
- No...no sé qué quieres decir. No vivo un sueño, es mi realidad. Sé que algo ha cambiado...pero sigo siendo la misma. No sigas así, todo va bien...
- ¿Lo ves? Continúas con lo mismo. Te aterroriza aceptar la realidad. Aceptarla en todas sus formas y afrontarla. ¿Por qué? ¿Por qué no dejas ya el miedo a un lado y te dedicas a intentar alcanzar la tranquilidad que tanto te hace falta?
- ¿Y si todo va a peor? ¿Y si intento cambiar algo y solo empeoro las cosas? Controlo esta situación. La llevo lo mejor posible, en todos los aspectos. No necesito más cambios. La tranquilidad vendrá sola...o eso creo.
- De creencias no se vive y deberías saberlo. ¿Dónde está la revolución aquella que tenías? ¿Las ganas de comerte el mundo sin importar qué o quién se interpusiera? ¿Dónde ha quedado la Ana que afrontaba las cosas con fuerza y se sentía orgullosa de cada paso que daba? ¿Dónde...?
- Ninguna de ellas se ha ido...todas siguen aquí. Conmigo. Se esconden, vuelven a salir. Río, lloro. Unas veces estoy arriba, otras abajo. Soy una persona...y sigo siendo luchadora. Los valientes también flojean y eso no quiere decir nada...supongo.
- Supones...siempre supones...
- Yo...lo sien..
- Es hora de irme. Volveré pronto. Más de lo que imaginas. Al fin y al cabo...siempre estamos juntas.
...Su reflejo volvió a jugarle una mala pasada.
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